Quizás los dos grandes de segmentos principales en la sociedad que no se están trabajando los suficiente ni tenidos en cuenta para el desarrollo de negocios  y tecnología son los segmentos de personas mayores y los de las personas discapacitadas, de las personas mayores y envejecimiento de la sociedad ya hemos hablado en más de una ocasión, pero de las discapacitadas hemos hablado menos. Hace un tiempo un alto cargo de O.N.C.E me habló de las infinitas posibilidades que tiene el desarrollo de negocios para los discapacitados, teniendo además una idea clara, que la mayoría de los negocios que se desarrollen en este segmento son de primera necesidad, es decir la ayuda a la integración social y mejora de su calidad de vida va a ser la premisa de cualquier misión del negocio que se trabaje. El número de residentes en España que sufren discapacidad asciende a 3.847.900 (2,3 millones de mujeres y 1,55 millones de hombres) en el año 2014, por lo que es un segmento muy importante en el que seguro si la idea es necesaria dentro del entorno tendrá un mercado numeroso que lo agradecerá.

Navegando por la red he encotrado Be my eyes, una aplicación que sin duda está dando mucho que hablar por varios aspectos, no sólo por  su capacidad e innovación sino porque es de nuevo una aplicación basada en la sociedad colaborativa. Be my eyes es una aplicación que de momento está disponible para Iphone pero que tiene toda la pinta que en breve estará también para otros sistemas operativos además de ios, esta aplicación lo que hace es unir a dos personas, una discapacitada visual y la otra no para que esta última a través de la cámara del iphone de la persona discapcitada visual pueda indicarle lo que está pasando a su alrededor en ese momento, le pueda describir una foto, o decirle si la leche está caducada por ejemplo. El danés Hans Wiberg, fundador de Be My Eyes, insiste en que la mayoría de las ocasiones son tareas domésticas las más demandas por las personas discapacitadas, por lo que su crecimiento y desarrollo va tomar este camino. Pretende ser una especie de “microvoluntariado,” la aplicación no incentiva ayudantes a participar activamente, aunque hay un sistema de puntos y sí que realiza un seguimiento de la cantidad de personas que han ayudado en su perfil dentro de la aplicación y éstos acumulan puntos dependiendo de la cantidad de ayudas que haya realizado. La aplicación es totalmente gratuita y es curioso pero hasta ahora tiene incluso más voluntarios que personas discapacitadas, 14.000 voluntarios y 2000 discapacitados, lo que muestra una vez más el poder social y de la economía colavorativa.