El capitán Ahab es sin duda el líder más atrevido que he conocido, pero lo que le distinguía de los demás no es su atrevimiento sino la capacidad que tenía de arrastrar a los demás a esa valentía. Siguiendo este símil podemos nombrar al Quijote y la creación de un mundo que sólo él comprendía. Estas dos figuras literarias son sin duda dos líderes que hacen jugar a sus compañeros dentro de mundos creados por ellos más o menos realistas o subrealistas. Tanto el enfrentamiento a la ballena como  a los molinos son retos colosales que tienen el final que todos conocemos. Las empresas  pequeñas o medianas deben tener líderes en marketing que sean capaces de enfrentarse a retos cada vez más grandes y que requieren sin duda alguna  disrupción basada en dos claves: una que tengan la capacidad de ser diferentes y otra que tengan la capacidad de que las personas de la empresa le apoyen en esa diferencia. Las personas que trabajen el marketing en una Pyme no puede asentarse en una zona de confort donde trabaje de forma muy similar a la competencia, sino que debe tener una atrevimiento permitido y compartido para hacer disrupción en las acciones de marketing.

Crear equipo en las Pymes para crear marketing conlleva a que en la mayoría de los casos debemos integrar a personas que nadie tiene que ver con el marketing, pero que las acciones de marketing conlleva cambios en cada uno de sus departamentos. Esto no es una idea que sea nueva sino que siempre o ha sido así o ha debido ser así, por lo menos desde que existe el marketing. Pero esta idea ha cambiado de misión y me explico, las exigencias del binomio precio/ producto siempre han sido las claves de la implicación de otros departamentos de la empresa, pero el marketing actual debe trabajar incluso más que este binomio un servicio al cliente basado en un concepto del cual el líder debe ser consciente en todo momento que es el “Tiempo”. Enfrentarse a Moby Dick si hacemos la comparación con Amazon no es otra cosa que enfrentarse al tiempo. El verdadero factor  a trabajar en todas las pymes no es ni el precio ni el producto, sino el tiempo. El líder o responsable del marketing debe tener como misión dentro de la empresa que todos las personas deban tener como misión fundamental el trabajo de la mejora de los tiempos, desde los tiempos de fabricación si es el caso o la gestión de pedidos  al tiempo de entrega. La exigencia de los clientes están basadas cada vez más en cómo gestionamos el tiempo en todos los procesos, el líder de marketing debe tener esta misión y tenerla muy clara dentro de la empresa y debe tener la capacidad de integrar esa misión como necesidad primordial en todos los procesos. No se trata ni mucho menos intentar ser como Amazon logísticamente, esa idea es cuasi imposible en una pyme por todos los riesgos que existen y que aunque parezca mentira está asumiendo Amazon de una manera muy peligrosa. Pero sí tenemos que tener claro que todas nuestras políticas de marketing y estrategias deben estar basadas en reducir el tiempo en los procesos. Sin apenas ser conscientes de esta circunstancia el tiempo esta siendo medible para argumentarlo en la venta. Esa circunstancia hace que el líder de marketing sea la pieza clave para que se pueda o no vender de forma coherente de tal forma que de valor añadido al producto.

Curiosamente una de las empresas que desde siempre han tenido el tiempo como clave en su servicio ha sido Starbucks, cadena de establecimientos a nivel mundial que tienen el mismo nombre que uno de los mejores compañeros del capitán Ahab, el capitán Starbuck, que es realmente de donde coge el nombre esta multinacional.