En muchas ocasiones, si habéis leído algún otro post del blog, hablo del IDH, cómo una herramienta genial como indicador de desarrollo del entorno donde estoy generando mi negocio. Hoy quiero mostraros otros parámetros que nos sirven también en este sentido, y que los debemos tener muy en cuenta en nuestra estrategia.

Estamos acostumbrados a escuchar y a leer en prensa, libros de economía y ver en los medios de comunicación, noticias sobre el PIB, su estado y cómo afecta a la economía de un país o de una comunidad. Este concepto, inventado por Simon Kuznets, ha sido utilizado de manera errónea en muchas ocasiones, y él mismo nos dice, que el PIB es un concepto que «difícilmente puede inferirse el bienestar de una nación a partir de una medida de renta  nacional». Y llega más tarde a advertir que se debe tener en cuenta no sólo la cantidad de crecimiento sino la calidad de crecimiento».

Hoy en día, en plena recesión española, y que auguro pueda estar presente con nosotros durante unos años más, debemos tener en cuenta la advertencia de Simon Kuznets, y no pensar tanto en la cantidad de descrecimiento, sino en la calidad de ese descricimiento. Tenemos que indagar  y comparar si nuestro descrecimiento es igual al portugués o griego por ejmeplo, y para ello aprender a hacer un paralerismo entre lo que es economía pura y desarrollo del nivel de vida de nuestra sociedad.

¿Os habéis preguntado alguna vez, por qué Zara, Ikea, o los grandes centros comerciales siguen su rumbo de crecimiento independiéntemente de la situación de crisis que haya en el país en cuestión?, ¿ por qué hace unos meses se abre un macro centro comercial en Valladolid, uno de los más grandes de Europa,en plena crisis, con toda la fuerza de Ikea y lo que esto conlleva?.

Pues bien, hay muchas empresas que no tienen en  cuenta tanto el PIB y otros parámetros meramente económicos, sino índices que muestran el nivel de desarrollo y calidad de vida de forma paralela a los económicos. Yo tanto en mis clases como mis consultorías utilizo principalmente el IDH, es quizás el más desarrollado y tiene en cuenta medidores claves la economía, la educación y la sanidad. Pero existen otros que podemos trabajar según nuestro nuestro negocio o servicio.Archivo:2011 UN Human Development Report Quartiles.svg

El índice de bienestar económico sostenible (IBES), el índice de progreso real (IPR), el índice de Fordham de salud social (FISH), el índice de bienestar económico (IBE). Estos índices miden la mejora general del bienestar de la sociedad, y nos mide aspectos tales como el éxito del sistema educativo, ingresos semanales medios, la pobreza de un entorno o medio ambiente y su calidad.Es cuestión de tener en cuenta cada uno de estos parámetros y adaptar eso términos a nuestro producto o servicio, y nos va a indicar el por qué sí o no puede o no funcionar en ese entorno.

Insito en que por muy pequeño que sea nuestro negocio, o si es por el contrario una gran empresa, las variables sociales y económicas actúan en las mismas condiciones, y afectan del mismo modo a unos que a otros, porque el individuo, el cliente está afectado socialmente por una situación, que hace cosumir o no independientemente del tamaño de la empresa, debemos por tanto adaptar el producto o servicio a esa situación.