Hay ya implantado en nuestro entorno una idea que para nada estoy de acuerdo con ella y además creo que es más grave de lo que en un principio puede parecer. Cuando buscamos en cualquier buscador la palabra marketing lo primero que nos aparece es marketing on line, si buscamos una formación en marketing encontraremos en los primeros puestos marketing on line, o si buscamos rankings o blogs interesantes sobre marketing a los que se da más valor son a los que tratan el marketing on line. No se puede evitar la evolución del marketing on line y hay que considerar que es sin duda un sector que está creciendo a pasos agigantados hasta colocarse de forma paralela al marketing tradicional y que seguramente como hemos hablado en otras ocasiones la clave va a estar en el manejo de estas dos fuentes, el marketing on line y el offline para desarrollar el modelo de negocio que tengamos, pero cuidado, esta perspectiva está alterando el concepto de marketing tradicional que tenemos y está provocando que la balanza se incline a favor del marketing on line y entiendo que esta idea es errónea ya que precisamente por la fuerza que está cogiendo el marketing on line debería trabajarse de forma distinta al marketing tradicional  ya que al no hacerse así estamos provocando un desequilibrio y olvido de las herramientas tradicionales del marketing basadas en atracción , venta, retención y fidelización del cliente.

La clave de esta defensa del marketing tradicional está en una idea que defiendo continuamente y que no tendría sentido si en el futuro la única venta que existiera fuera la on line, entonces es lógico que vayamos en una sola dirección, pero no es así,  es más, ni siquiera pienso que llegue dominar el mercado en nigún momento a pesar de su subida escalonada en los últimos años y a pesar de la cada vez más confianza por parte de los clientes en el e-comerce, pero no nos podemos olvidar que las barreras que ha ido rompiendo el comercio on line para llegar aquí son barreras ya rotas hace mucho años años por el comercio tradicional, algunas de ellas ni siquiera han sido barreras en ningún momento.

Más allá de esas barreras como puede ser la confianza del cliente en la compra que sin duda en el comercio electrónico provoca más impulso que en el tradicional, hay varios aspectos que no creo que de ninguna de las maneras pueda desarrollarse y trabajar en el comercio electrónico y es más, no van a poder desarrollarse porque es imposible que existan en un flujo de compra on line.

Uno de esos aspectos es el poder emocional de la compra tradicional , no sólo apuesto por la compra tradicional sino por que esta compra se va hacer en el pequeño comercio ya que el consumidor está empezando a echar de menos esa capacidad de asesoramiento basada principalmente en la experiencia y conocimiento del producto del vendedor. A poco que analicemos las herramientas que Google ha sacado en los últimos años podremos observar que el pequeño comercio es clave y no sólo lanza sino mejora herramientas como el Google Place en My business o su empeño por la geolocalización, y si google hace esto yo me fiaría que está desarrollando una buena estrategia. El romanticismo de la compra tradicional es dificil trabajar en la venta on line y pese al empeño de ciertas empresas como Youeye o clicktale en el intento no sólo de analizar estadísticas sino la reacciones del consumidor en la compra on line, siempre servirá para trabajar datos que luego podemos analizar y mejorar pero que nunca van a ser instantáneos ni crearán un diálogo emocional que lleva al consumidor y al vendedor a generar un acuerdo.

Otro de los aspectos que no creo que se puedan solventar de forma óptima es la capacidad de negociación en la venta, si que es cierto que existen fórmulas para poder mejorar una compra on line y retener al cliente en el momento de toma de decisión, pero siempre va a depender de un tiempo que no se ajusta al tiempo que dura la decisión de compra en un cliente. Hasta ahora la posibilidad de mejorar el precio o la oferta es unidirecional en la venta on line, se lanza por parte del comercio vendedor y es el cliente quien recibe la propuesta, pero no hay negociación, si que es cierto que en modelos de negocio como Biddus el modelo se invierte, pero no se genera el flujo de negociación necesario para llegar a mutuo acuerdo. En muchas ocasiones esta negociación en el comercio tradicional es instantáneo y espontáneo y eso es casi imposible ni ahora ni en un futuro cercano en el mundo online.

Por tanto que se debe respetar al Marketing tradicional en todos sus aspectos como se merece, las ventas siguen siendo en su mayoría offline y somos personas que basamos nuestros impulsos y emociones en la relación con los demás, nos sentimos mejor que relacionándonos con una máquina, que por supuesto es necesaria y hay que tenerla muy en cuenta pero ni mucho menos nos podemos dejar llevar por ese único camino ya que existen otros muchos y más agradecidos por la sociedad. Creo  pues  que no debemos excluir ni al marketing on line ni al tradicional pero sí debemos diferenciarlos para poder trabajarlos de forma óptima en cada uno de sus parámetros. Ya que de esta forma uno se podrá alimentar del otro y viceversa teniendo claro cuáles son los aspectos que nunca podremos