Cuando en noviembre de 2016 corrí la maratón de San Sebastián e hice un tiempo de 2 horas 57 minutos y 26 segundos, no pensé en ningún momento que con ese tiempo tenía plaza fija para salir en primera linea en Nueva York, fué en Enero  de 2017 cuando sin apenas consultarlo con nadie me dije que era el momento de ir la gran manzana. La maratón es una maratón más, 42 kms y 195 metros, ni más ni menos, aunque es cierto que de las 8 maratones que llevo es sin duda la más dura que he corrido, pero tiene algo que la hace especial, y sí sé describirlo, la gente. La gente que corre, la gente que anima, la gente que organiza y la gente que conoces. Acabas con un dolor de cabeza de tanto ánimos  que puede llegar a compararse con el dolor de piernas de ese mismo día. Pero realmente da igual, da igual tu tiempo, tus dolores o tu sufrimiento, da igual que hagas dos horas, tres o siete. Es una experiencia única y brutal, es algo que no puedes dejar de hacer en tu vida si te gusta correr, es simplemente maravilloso. En todas las maratones he aprendido a correr, a disfrutar, a sufrir, a manejar tiempos o a comer y beber en ellas. Pero de esta he aprendido algo genial, y es que a las personas no se las mide por la capacidades que tenga para hacerlo, sino porque simplemente lo hacen. Aprendes a respetar a todos y a todas, da igual que llegaran de noche o que llegaran andando, daba igual, son tratados como auténticos héroes. En los siguientes días a la maratón ibas andando por las calles de Nueva York y todo el mundo, y cuando digo todo el mundo era todo el mundo, te daba la enhorabuena al verte con tu medalla colgada, eso no se puede olvidar jamás. En nuestros trabajos, entre nuestros compañeros o entre nuestros amigos marcamos retos para superarnos, superarnos a nosotros mismos o superar a los demás y me he dado cuenta que nuestras metas no tienen que ser comparadas con nadie, no debemos ser líderes ni mejores que nadie, el liderazgo es una pantomima mal utilizada últimamente y generalizada que ha perdido todo su  sentid , y que provoca situaciones que no valen para nada, las personas son capaces según sus cualidades o sus aprendizajes y todos pueden conseguir lo que se proponen y deberíamos aprender de ello.

Otra cosa que he aprendido es que debemos fiarnos de nuestra intuición, olvidarse de los consejos que te dan unos y otros, consejos muchos basados en envidias profundas que no tienen sentido, lo que tenía claro es que no pensaba correr esta maratón sin que me acompañara mi mujer y los mellizos de dos años, haríamos el viaje para los niños, lo sé, pero es que tu me dirás que pintas en el MET sin tu gente, a lo mejor sólo aprecias  el color usado por Van Gogh en un cuadro, pero puedo asegurar que es mucho más “flipante” ver a tus niños corriendo por los pasillos del Metropolitan. Muchas personas que están a tu alrededor te dicen que es una locura y de verdad todavía no entiendo dónde está la locura. Esto me hizo pensar muy mucho en mi negocio y de hecho mi empresa cambia por completo en 2018, pasando de consejos y guiándome por la intuición;…si Ford hubiera escuchado a sus clientes hubiera comprado caballos más rápidos…

Otra idea que pillé es que parece ser que esto de correr está de moda y como está de moda pues nada es como que no puedes hacerlo, porque lo hace todo el mundo, me queda muy claro que si te gusta correr, corre, no pares, disfrútalo, y gástate lo que haga falta en las mejores zapatillas del mundo, olvida a la gente que te dice que para que te gastas este dinero en unas zapatillas y  por qué tienes que ir a correr en vez de hacer otras cosas. Pasa de todo y organízate, yo por ejemplo me levanto todos los dias a las 5,40 de la mañana para hacerlo, no quito tiempo ni a mi trabajo ni a mi familia, pero puedo asegurar que es la “leche” salir por la puerta corriendo a esas horas. Por lo que deja el gimnasio, el spinning y todo ese rollo y corre, que lo vas a flipar.

Lo último que he aprendido es que cualquiera puede correr una maratón, que debes prepararla a conciencia durante mínimo dos años, que no corras sin estar preparado, pero en Nueva York me di cuenta que cualquiera la puede preparar, nadie está exento de ese disfrute, nadie es nadie, es algo maravilloso que te cambia la vida, la forma de organizar tu trabajo, la forma de alimentarte, de querer a tus personas y valorar los tiempos y sobre todo a valorarte a ti mismo como nadie.

Siempre digo que la reunión más importante del día, es la que hago cuando voy a correr por las mañanas.

P.D: No te pierdas el video hasta el final:

 

 

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