Hace justo un año  tuve la suerte de compartir viaje con Patrick Dixon en coche desde la T4 de Barajas a un congreso en Salamanca, congreso organizado por Escuela Europea de Negocios. Justo a la altura de Villacastín, en un área de servicio perteneciente a una gran empresa energética española, un  compañero y yo nos quedamos atónitos al comprobar que Patrick sacó de su mochila una cámara de vídeo y grabó a los clientes de la gasolinera cuando éstos repostaban su vehículo, además los grababa desde un ángulo que no comprendíamos y todo aquello nos resultaba extraño, debo decir que todo el viaje fue una aventura genial, y sin duda fue una master class de las mejores que he tenido en mi vida.

Pues bien, al día siguiente, Patrick Dixon, impartió su conferencia y adivinad ¿cuál fue la base su Keynote?, sí, el video que grabó el día anterior en el viaje. Y es entonces cuando nos dimos cuenta mi compañero y yo el sentido de su grabación; mostró a las personas repostando sus automóviles en la gasolinera, pero detrás de ellos, se veían los molinos de vientos en la sierra de Ávila, cientos de molinos de vientos que producen una gran energía eólica y que empieza a ser un punto de referencia en las energías consumibles en nuestro país. El sentido de la grabación estaba ahí, en poder explicar la importancia del cambio de unas energías a otras, la desaparición en poco tiempo del petróleo y de cómo el mundo está cambiando en este sentido sin apenas darse cuenta

Esta tesis la llama  en su libro Jeremy Rifkin, ” La tercera revolución industrial”, libro que sin duda recomiendo por el compromiso que tiene y el pleno conocimiento con el que habla el autor defendiendo la energía renovable y la eficiencia energética como la clave del nuevo sistema apoyado por una herramienta tan básica en un futuro como la internet. Podría hablar durante todo el post de su tesis y cómo la defiende, pero creo que no soy el más adecuado ni para analizar ni explicar sus datos, por ello lo recomiendo desde el mínimo conocimiento que tengo al respecto.

Pero si hay una idea que me queda clara, tanto por parte de Patrick Dixon, como de Jeremy Rifkin, es la importancia que va a tener las energías renovables, limpias o como se quieran llamar en un futuro muy inmediato, y cómo esta idea debe quedar clara no sólo a nivel político, social, económico o tecnológico, sino verlo como una verdadera oportunidad de negocio estable y basado en un sistema nuevo dentro o fuera del actual, pero basado en la energía. Es importante saber no sólo ya que las energías renovables son un producto más, sino que son la clave y base del sistema próximo de producción y desarrollo. Y esto  lo deben ver desde las más grandes empresas españolas, y en cierto sentido lo están haciendo muy bien, a las empresas Pymes, cualquier negocio deben apostar por estas energías no sólo como base de producción del producto y desarrollo del mismo sino como posible clave de venta. Os recomiendo conocer el modelo de negocio de Frito Lay en Arizona, o General Motors en Aragón, que ha instalado un parque solar de diez megavatios, pudiendo a generar energía para 4.600 hogares, con un coste de 78 millones de dólares pero que se habrá amortizado en menos de diez años.
En una consultoría que estoy haciendo actualmente en una empresa de rehabilitación de edificios, una de las  oportunidades estratégicas es precisamente ésta, el ahorro de energía en los edificios, la eficiencia energética, en poco tiempo,  las viviendas se convertirán en pequeñas centrales eléctricas, y muchas empresas de nuestro país deben tenerlo en cuenta, tanto por la oportunidad directa de negocio, como todo lo que conlleva este nuevo sistema  de vivir en nuestra sociedad, y Jeremy Rifkin lo tiene muy claro, de momento Europa va un paso por delante de los Estados Unidos, con todo lo que conlleva eso.