La guerra de los tiempos de las grandes e-commerces de este país es ya un hecho que intuímos en este blog en varios artículos, tampoco estaba descubriendo las Américas, era lógico que de las pocas cosas en las que se puede diferenciar las grandes plataformas  e-commerces  con otras empresas de venta online es el tiempo de entrega. Amazon se quiere convertir sí o sí en el mayor buscador del mundo, no sé si llegará alguna vez a Google, pero sin duda se va a acercar y muy mucho,  para ello quiere referencias, muchas referencias, al coste que sea, no negocia apenas el precio al que compra, quiere tener el mayor número de referencias que pueda tener en su stock. Esta idea es importante para comprender la estrategia y tener claro que pueden hacer las empresas que no pueden competir en términos de tiempos y lo voy a explicar.

Para empezar debemos hacer una cosa, si nos metemos en la página de Amazon podemos observar que hay dos tipos de productos los premium y los que no lo son, bien pues esto es un dato muy importante porque los productos que son premium son “vendor” y los productos que no lo son son “seller”, es decir que unos son comprados por Amazon a los proveedores para luego venderlos, y los “seller” son enviados directamente y vendidos por las empresas que tengan subidos sus productos. Es por eso que los premium tardan menos, porque Amazon ya los tiene en su plataforma, y es por eso que Amazon quiere tener el mayor número de referencias posibles. Explicamos esta diferencia mucho mejor en este artículo hace unos meses.

Por lo tanto Amazon necesita cada vez más cantidad de referencias para poder dar mejor servicio y más rápido y llega a hacerlo en diferentes ciudades de España en una hora, con su servicio Prime Now, y es entonces cuando por ejemplo El Corte Inglés se mete en la jugada y lo entrega en dos horas y seguro que en algún momento en una hora, y ahora llega Media Markt y lo hace igual, y seguro que habrá cientos de empresas que lo hagan así y por eso empezaremos a ver gente con bicicletas por la ciudad volviéndose loca por llegar a entregar el paquete de Amazon, drones que nos sobrevuelen la cabeza o aplicaciones que habran los maleteros de coche para dejar nuestro pedido. Todo por tenerlo cuanto antes.

Más allá de la pregunta obvia nada más exponer esto, que es, si estamos entrando en una forma de vida que no tiene sentido como consumidores, hay otra pregunta que nos debemos hacer, y es si es necesario que sean tan rápidos los servicios, porque está claro que se ha conseguido por parte de Amazon que la sociedad así lo vea, pero lo que no creo que nos estemos preguntando es de qué nos vale esa rapidez. Está claro que el 1% ,por decir algo, de los productos son urgentes como para quererlos tener en una hora, pero el resto ¿es necesario que estén antes?. He aquí la clave que propongo hoy y que creo oportuna para combatir este hecho y al que no encuentro otra solución que hacer ver y concienciar al consumidor que los tiempos no son un valor que deba tenerse tan en cuenta como nos han vendido las e-commerce. Es decir, lo que haría es justificar los tiempos de entregas y las razones del por qué esos tiempos al consumidor, incluso en ocasiones lo premiaría. Daría por completo la vuelta a lo que hasta ahora conocemos y crearía una “estrategia azul” generando diferenciación basada en esta idea.

Lo primero que haría sería informar de forma detallada a la par que resumida el por qué nuestro pedido va a tardar 48 o 72 horas en llegar por poner un ejemplo. Explicaría cual es el proceso de entrega y la necesidad de hacerlo así o incluso explicarle al cliente el por qué no tenemos medios para hacerlo más rápido, hoy en día de las 48 horas casi siempre llega, por eso veo un amplio abanico de posibilidades de venta siempre y cuando le expliquemos el por qué no podemos vendérselo en una hora. Todavía no tengo ejemplo que poneros pero lo estoy haciendo para una empresa de plantas que llevo llamada “dijardin” y en breve os pondré el pantallazo con el ejemplo de la explicación, yo por ejemplo he apostado por explicarlo en la página principal y de forma destacada.

Lo segundo que haría es premiar económicamente los envíos, es decir cuanto más tarde quiera el producto más ahorro, cuidado que esto pasa actualmente pero lo vendemos justo al revés, cuanto más pronto quieras el pedido mayor son los gastos de envío, y digo yo, porque no lo hacemos al revés, vendamos que si tarda más pagas menos, es muy sencillo el cambio de idea y marketenianamente funciona. En otros muchos productos como seguros o hipotecas así nos lo venden, por ejemplo cuando contratamos una póliza, que pagamos menos si lo pagamos de forma anual,realmente lo que pasa es que pagamos más si lo pagamos de forma mensual. Es un simple juego de palabras que funciona.

En definitiva pienso que esta batalla de los tiempos no tiene mucho sentido, es efímero e irá ajustándose a las necesidades reales de la sociedad, pero mientras esto suceda, hagamos pequeñas estrategias como las que he propuesta, seguro que hay mil más, para combatir esta situación.