En muchos medios se está hablando de la noticia como  algo que se hacía esperar pero que era evidente que se pusiera ya en marcha, yo no estoy de acuerdo ni mucho menos que la decisión de la empresa de Zuckerberg haya sido tan evidente para ellos y de hecho han tardado tanto tiempo porque entre otras cosas no creo que lo hayan visto tan fácil. Los test A-B de su growth no pueden mostrar el comportamiento de los usuarios sobre un producto que lo probara en el target que probara iba a filtrarse a la sociedad en nada de tiempo. Es por ello que ha sido una decisión tomada no por comportamientos de las personas en la red, sino por estudios  que mostraban la necesidad en muchas ocasiones de tener un botón por parte de los usuarios que le permitiera decir que no le gustaba.

Pero más allá del cómo y el cuándo, la problemática entiendo viene en la funcionalidad real del botón, y con funcionalidad no me refiero a la estructura y funcionamiento del botón, me refiero a cómo este botón va a influir en Facebook y en sus usuarios, empresas y marcas. Para ello debo irme a lo más íntimo del por qué del éxito de las redes sociales y que sin duda alguna están basadas en la capacidad de las mismas para que las personas podamos mostrar nuestras emociones y es aquí donde lo que hacemos mayoritariamente es mostrar a través de texto y a cada vez más a través de imágenes o vídeos una parte de lo que somos, pero no el todo de lo que somos, porque como en la vida real siempre intentamos mostrar lo mejor de nosotros o lo bueno que nos pasa, o hablamos del último viaje que hemos hecho o estamos haciendo, o compartimos la canción que me gusta, o las empresas muestras sus características o su ofertas, promociones, o nuevas aperturas o miles de publicaciones más basadas en lo bueno que somos.

Hasta ahora no había problema de subir lo que nosotros creíamos que era bueno porque nadie nos podía decir que no lo era y claro ahora el cambio no está en que subamos publicaciones que creamos son malas para que las personas den al botón “no me gusta”, sino que vamos a seguir  subiendo publicaciones que creemos son buenas o interesantes pero con el riesgo de que las personas no le parezcan así y puedan mostrarlo. Por lo que esto va a generar un miedo social a la libertad que teníamos hasta ahora para subir una publicación, y ese miedo va hacer que nos pensemos subir o no una publicación por lo que seleccionaremos y nuestra actividad en Facebook se verá reducida y siempre expuesta a críticas. Esta reducción hará que las publicaciones bajen radicalmente, por lo que la actividad en la red bajará y las campañas publicitarias bajarán y no serán efectiva por lo que los ingresos de facebook bajarán también. No sólo afectará a la red en sí, sino que todas las páginas web que tengan una buena sincronización hasta ahora con Facebook estarán perjudicadas y expuestas a una opinión negativa sobre la propia página web.Si las demás redes intentan copiar la misma jugada y creo que muchas de ellas lo harán se encontrarán con el mismo problema. Está claro que entiendo esta información se podrá manipular como hasta ahora hacemos con las demás opiniones cuando las ocultamos o borramos publicaciones, pero más allá de este tipo de acciones, a nivel global auguro una bajada importante de la actividad en facebook por culpa de este botón.

Pongo un ejemplo práctico para un pequeño comercio:

Imaginemos que un pequeño comercio de cualquier pequeña ciudad tenga una actividad en Facebook muy importante, este comercio vende ropa, vestidos de chicas, por ejemplo, y para una gran mayoría de los habitantes de la localidad les parece ropa “cutre” y fea, pero para tiene un nicho muy interesante que sí les gusta. Hasta ahora el gerente del comercio piensa que su ropa es muy bonita y elegante porque entre otras cosas las personas que participan en su Facebook así se lo muestra compartiéndolo y dando al botón “me gusta”, y esto no sólo le genera confianza en sí mismo, sino que le provoca más ventas y marca porque así lo comparten, es decir cada vez que comparten una publicación exponencialmente crece en “me gustas”, pero esto que así sucede ahora puede volcarse en todo lo contrario, porque a las personas que no les gusta lo manifestarán y exponencialmente puede incluso gererar más movimiento y comentarios que los propios “me gusta”. Claro está, el empresario se lo pensará cada vez que suba una publicación, bajarán por tanto el número de publicaciones y por lo tanto bajarán las visitas y actividad en Facebook.

Esto es lo que va a ocurrir en una empresa o marca, pero a nivel páginas personales pasará más de lo mismo y nos sentiremos preocupados por subir o no una imagen o comentario que anteriormente lo hacíamos con toda la libertad del mundo y es que Facebook vende emociones aquí creo no las ha sabido gestionar.

Si el fundador de Facebool pretende que el botón sea una expresión de apoyar publicaciones con emociones negativas, da igual porque la sociedad así no lo entenderá, y si lo entiende así da igual porque se podrá usar de la manera que hablamos, mucho tiene que acotar la jugada para que no se pueda hacer.