Hace un tiempo Seth Godin nos hablaba de una sexta P de marketing que básicamente estaba basada en la capacidad de diferenciarse y de esa manera la capacidad de generar sociedad que hable de ti no por tus características sino por tu diferenciación, esta idea, que me parece clave y no sólo clave sino el fundamento de la generación de nuevas empresas parece que se olvida cuando en el mundo del marketing cogen protagonismo los datos, los grandes datos en pos de dar respuesta al sistema online. Los esfuerzos por conseguir que el mundo online sea el protagonista en el mundo que nos rodea está haciendo olvidar por completo los sistemas tradicionales que daban respuesta al marketing tradicional.  Como respuesta a esta situación muchas empresas están adaptando modelos de omnicanalidad , lógicos por otro lado, pero lo que no veo tan cclaro e intuyo es que las decisiones estratégicas de marketing están siendo tomadas más en base a los datos que al pensamiento de cómo dar respuesta de forma emocional. Podemos medir comportamientos y con ellos hacer análisis válidos, pero esos análisis están siendo cuantificados y analizados pero no “emocionados”.

Cerrarse a un pensamiento único de gestión no tiene lógica, pero al igual que no tiene lógica pensar que la digitalización del marketing en una empresa es cuestión de tiempo según que tipo de empresa sea, tampoco tiene lógica pensar que la toma de decisiones en la mayoría de las acciones de marketing estratégico de una empresa deben estar basadas en decisiones de personas especialistas en marketing que sepa dominar y controlar las emociones para crear sistemas predictivos de conocimiento de los comportamientos de las personas. La linealidad con la que se trabaja con los datos digitalizados no va a dar resultados coherentes ya que pierde toda su fuerza al no medir las emociones de los usuarios desde una perspectiva humana. De hecho hay detalles en el que me baso para creer coherentemente que las personas toman decisiones basadas en reacciones humanas y no digitalizadas,  en Amazon por ejemplo la segunda causa de conversión de compra de un producto y con un 22% es la opinión de otros usuarios, google my business apenas puede controlar este tipo de opiniones y TripAdvisor, Booking, o cualquiera de las plataformas que todos conocemos tienen un porcentaje de conversión basado en opiniones de las personas muy alto, estas opiniones no son controlables, pueden ser evaluables y analizadas, pero son como pequeñas micro campañas de marketing de un producto que hacen que tomemos decisiones fundamentales en la elección de un producto.

Las personas que comentan son como pequeños estrategas de marketing o personas influyentes (influencers) que hacen que veamos los productos desde una perspectiva u otra. Esta idea la debemos extrapolar a nuestras estrategias de marketing dentro de las empresas y no creo para nada que los datos nos vayan a saber interpretar los lenguajes y forma de expresar de las opiniones de los clientes.

Las personas dedicadas al marketing no deben ser excluidas por los datos, porque los que deben tomar decisiones en base a esos datos pueden ser herramientas digitales, pero quien va a visionar el comportamiento en el momento de venta, en la venta cruzada y en los referidos va a seguir siendo ahora y siempre personas.