Ayer Zuckerberg presentaba la integración de LiveRail en Facebook, cuando Facebook compró a LiveRail en  julio del año pasado parece tenía claro que la publicidad dirigida por los propios empresarios era lo que de forma inconsciente se está implantando en nuestra sociedad y es cierto que esto está idea está funcionando actualmente pero da por hecho  que cualquier empresa es experta en gestionar su publicidad, en los tres aspectos fundamentales de la publicidad tradicional, el target al que se dirige, el mensaje que quiere trasladar y cómo lo traslada. Facebook lo que consigue con LiveRail es resolverte de forma parcial una de las tres cuestiones, acertar con el  target pero no trabaja ni el mensaje ni las estrategias de comunicación y que precisamente con LiveRail puede hacer el propio empresario y esto sinceramente no me convence. Y no me convence por dos aspectos dispares pero entiendo muy lógicos, uno es porque ya tenemos otros métodos para llegar al público a través de videos en  las plataformas sin la necesidad de utilizar una en concreto, y otra y de más importancia es que jugamos todos a ser publicistas y todos vamos a saber que mensaje trasladar con los datos que obtenemos de Facebook y  se le está olvidando un aspecto clave en toda la jugada y es que basa esos datos en aspectos demográficos de los clientes, pero no en comportamientos emocionales de los mismos, es decir la selección de  cómo son las personas que ven el anuncio no deben estar sólo en quienes son sino en que sienten, entiendo que Facebook esta jugada la tiene más o menos clara y que la puede conseguir en el momento en que no sólo investigue los datos de los perfiles sino las publicaciones de las personas, pero claro en ese momento su propio producto dejaría de ser interesante porque no habría empresa que necesitara unos datos tan precisos ya que esa misma publicidad no llegaría a un grupo suficientemente grande para conseguir ROI y conversión de lo invertido.

Creo pues que aunque LiveRail pueda ser muy atractivo en un principio Facebook ha intentado llegar a un mundo en el que las grandes compañías publicitarias llevan años trabajando y enseñando a las pequeñas lo que deben hacer y de eso mismo nos podemos aprovechar los pequeños negocios.

” Zapatero a tus zapatos”