Recientemente estuve en un encuentro en Madrid  que organizó Spotcap, una plataforma de créditos online para pymes y autónomos/empresas y después de la charla estuve hablando de todo un poco con los asistentes al evento, entre ellos me encontré con personas que merecen todo mi respecto por lo que han creado, como los fundadores de las tiendas “Tipo” de discos o  recien titulados con las ideas claras de montar un negocio. Curioso es que tanto en un perfil como en otro hay una pregunta muy común, qué hacer para que mi negocio funcione y la respuesta es clara pero no tan fácil de llevar a cabo como parece; para que tu negocio sea viable debes vender, si no vendes no funciona, es simple,   seguida a esta pregunta viene la siguiente: qué hay que hacer para vender más, y entonces aparecen fórmulas y teorías comerciales y estrategias de marketing que aplicándolas tu negocio venderá lo que no está escrito y claro negocio no estudiado negocio muerto. La respuesta a si tu negocio es viable, si es necesario, si es innovador, si es original, si es rentable, si tiene futuro a corto o largo plazo o cómo lo debes dar a conocer en la sociedad las  respuestas no las tienes tú, la tienen tus clientes,  es una idea de la que apenas somos conscientes e insistimos en generar negocio desde lo que somos  como negocio a la sociedad y es todo lo contrario y más en los tiempos que corren. La lógica del marketing debe estar basada en la opinión que tienen nuestros clientes y posibles clientes de lo que nosotros podemos ofrecerles y con el paso del tiempo y la experiencia me voy dando cuenta que no es un tema de saber o no hacerlo, sino de una pereza infinita por parte de los  empresarios a  enfrentarse al que dirá mi cliente de mi idea  pero no nos damos cuenta que son ellos los que van a construir para bien o para mal nuestro modelo de negocio.

Tanto si tenemos un negocio que ya lleva un recorrido o tenemos la idea en la cabeza, debemos pegar un frenazo por momentos y mirar todo lo que sucede a nuestro alrededor y cómo puede influir en mi negocio, preguntar a la sociedad si con mi producto le voy ayudar a estar mejor y que cambiaría de mi producto para que le ayudara a estar todavía mejor, y ver cuántas personas quieren mi producto, y cuántos le están ofreciendo mi producto y como diferenciarnos de ellos, y cuando veamos de forma detallada y estudiada estos tres puntos es cuando empezaremos a preguntar cuanto dinero necesito para montar la  idea, qué recursos necesito y cuál va a ser mi plan de marketing o de ventas o como lo quieras llamar, pero antes para y estudia lo dicho.