Cuando estudiaba Humanidades, tenía una profesora de Latín que nos repetía una idea una y otra vez, que venía a decir que el humanista no aprende sino que sabe buscar cuando necesita saber. Hace ya unos 18 años que me licencié y creo que la idea de esta profesora está más presente que nunca, pero con un matiz que considero fundamental y me explico. La red es sin duda el lugar donde hoy podemos buscar cualquier cosa que necesitemos saber, pero la valía de esa información en un alto porcentaje no está contrastada, esa situación está provocando una circunstacia que ni siquiera llamaría incultura, porque existe el acto de culturizarse, sino que lo denominaría con vuestro permiso “oncultura”. El acto en sí de la intención e interés por informarse existe pero la realidad se desvirtúa en todo momento, provocando una situación de límites ideológicos  en todo tipo de materias que además mostramos en redes como Twitter o Lindkedin orgullosos del dato. Es también síntoma de desprestigio de formaciones equilibradas y basada en aprendizaje e historia que llegan a ser comparadas con cualquier otro tipo de formación o documento. Lo que llamo “oncultura” no es para nada negativo, es un acto de interés necesario pero no contrastado.

Hace unas semanas estuve en una de las mejores escuelas de negocios que he conocido, si no la mejor, se encuentra en Copenhage y se llama CBS ( Copenhagen Business School). En esta institución pública se siente en el ambiente, en sus aulas y en sus profesores y en sus alumnos un aureola de conocimiento que jamás vi en otra institución  en los últimos 15 años. La cultura del esfuerzo, del aprendizaje de los libros y de las personas con experiencia y estudiada contrasta y convive con un “emprendizaje” tan brutal que es imposible superar de otro modo. Su biblioteca estaba llena de personas y de libros, salas donde se debate y aulas en gradas que te llevan a la escuela griega desde la modernidad absoluta e innovación. No estoy hablando de Universidades o escuelas de negocios  ilustres y centenarias, estoy hablando de una escuela de negocios en uno de los países con mayor I.D.H y nivel de emprendimiento del mundo.

Parece ser que los métodos ágiles y tan de moda, las conferencias y talleres ya de cualquier tema y persona docente que consigue un hueco en cualquier evento está sustituyendo y debe sustituir la tradición y el esfuerzo del aprendizaje del conocimiento, y que la red puede sustituir cualquier libro de marketing, estrategia o lo que se tercie en cuestión. Y discrepo por completo con esta situación, el conocimiento y la cultura es la base del aprendizaje y del “emprendizaje” y de la innovación, las personas que sean cultas tendrán más fuerza no sólo en la creación de la idea sino de la sostenibilidad de la misma.

Para poder ser un buen estratega tienes que saber y aprender historia, eso es un hecho, y no vale con leerse “El arte de la guerra”, hay que leer y contrastar muchos autores. Si quieres ser bueno en Marketing tienes que aprender psicología y ética y sociología y culturas y costumbres, o ser bueno en finanzas supone saber matemáticas e historia económica como el que más, y así podría alargar el artículo todo lo que queramos.

Las metodologías ágiles como cualquier otra metodología o aprendizaje deben ser guiadas por personas cultas y no por personas que no salen del mundo de esas metodologías, al igual que las conferencias, talleres, incluso clases deben tener personas cualificadas no sólo profesionalmente y en sus ámbitos sino verdaderamente preparadas para transmitir conocimiento contrastado e innovador y de forma pedagógica.

Admiramos a las personas con éxito profesional y no es para nada malo, también admiramos a políticos que no hacen otra cosa que twittear y no sucede nada, es por ello que ya no leemos “Ética para Amador”, “Moby Dick”, “Rayuela” o a Gabriel Jackson y preferimos leer blogs que como este mismo puede que no contraste el conocimiento transmitido. Admiramos las formas de hacerlo rápido y diferente, da igual sea un plan de marketing o una estrategia de RR.HH, e incluso perdemos el norte y llegamos a pensar que un lienzo Canvas, nos puede ayudar más que controlar la variabilidad de existencias en nuestras empresas.

La “oncultura” no es otra cosa que cultura no contrastada, la incultura de nuestro tiempo, es una situación cuasi imposible  de cambiar, pero hay otro detalle que dejo caer: Quien sepa capaz de diferenciarlo y base su aprendizaje y experiencias en la idea del conocimiento de verdad destacará sobre el resto. Así lo hace CBS y creo que Dinamarca no le va nada mal y menos a los daneses.