En mayo de 2013 hablábamos de la importancia de la mujer en el la decisión de compra de los productos y cómo había que trabajar mucho esta idea porque todo indica a que sus decisiones cada vez son más importantes y mayoritarias. Hoy quiero llevar esta idea a un concepto práctico y que puede pecar de sencillo pero es tremendamente útil en la mayoría de las tiendas, sobretodo si hablamos de moda, complementos o belleza. Y es que colocar un sillón en nuestra tienda es quizás una idea que a muchos se nos ha ocurrido pero que por temor a romper las normas del marketing y del ratil no lo hemos hecho, “pues hazlo”, porque emocionalmente es un recurso de marketing impresionante si lo hacemos bien y no es ninguna locura, de hecho muchas de las grandes marcas de moda o centros comerciales ya lo hacen y con buenos resultados, lo importante es saber cómo hacerlo.

Lo primero que debemos tener en cuenta por supuesto qué tipo de producto vendemos y cuál es nuestro target basándonos en el género humano, si es un producto dirigido al hombre y que va a comprar el hombre sin tener muy en cuenta la opinión de la mujer no lo hagas, piensa que en la mayoría de los casos en este tipo de producto, la mujer está haciendo cualquier otra compra o no entra a valorar el producto; en tiendas de juguetes, dirigidas principalmente a los kidults o aduslescentes, o en tiendas de deportes especializados la mujer no influye de una manera  importante en la decisión de compra del hombre. Otra posibilidad es que el hombre quiera un producto pero que la mujer sea la que decida en la mayoría de las ocasiones el producto que se compra, aquí tampoco es necesario un sillón , ya que el hombre aunque no tiene el poder de compra, sí que le gusta opinar sobre el producto en sí. Sin duda las tiendas de moda que están dirigidas a moda de hombre o complementos o zapatos de hombres son un buen ejemplo.

En el caso que la tienda sea unisex o haya una zona para hombre y otra para mujer, es dónde pueden aparecer ciertas dudas y dónde debemos analizar muy bien el producto para tomar la decisión de colocar un sillón ya que si el hombre se sienta está claro que no está  emocionalmente hablando “experienciando” el producto que puede ser comprado por él, pero la compra de la mujer es más inteligente, más pausada y menos intuitiva que la del hombre, por lo que el hombre en caso de que necesite un producto en ese momento lo buscará, esté o no sentado y se levantará si es necesario, sin embargo la mujer suele tardar más en comprar, en probárselo y decidir cuál elegir, por lo tanto, coloca un sillón en tu tienda, ya que la compra de la mujer va a ser mucho más relajada si no tiene a su pareja o familia  esperando dando vueltas por la tienda sin saber que hacer, eso sí, procura en este caso  colocar el sillón cerca de la zona de hombres, la vista puede generar impulso para comprar.

En dónde no cabe duda para colocar un sillón es en las tiendas que están dirigidas exclusivamente a mujeres, el hombre va sentirse relajado, no va a generar ninguna presión ni prisas a su pareja o su familiar femenino, y además va a descansar con lo que el día de compra puede ser mucho más largo. Procura que el sillón sea cómodo y cómo requisito indispensable en el que se puedan hacer otras tareas, es decir, puedes colocar una mesita al lado con revistas o periódicos pero por favor que sean actuales, si es posible instala wifi gratis, y pones un cártel bien grande que diga wifi gratis y si tienes recursos y tu producto requiere largo tiempo de compra, intenta colocar una máquina de café o similar. Si por casualidad tienes otra tienda u otro producto que no se venda en esa tienda y esté dirigido a hombres, puedes poner una pantalla con una presentación del mismo. En definitiva se trata de que el hombre no moleste en la compra de la mujer, el coste en el plan de marketing es mínimo y muy rentable, incluso puede ser un recurso de fidelización y retención, ya que puede ser una causa para que el hombre no ponga problema para volver a la tienda otro día.