Si hay una cosa que a los españoles nos ha chocado en los juegos Olímpicos de Londres ha sido además de los deportes donde se han conseguido medalla, la equipación de los atletas. Nadie podía imaginar que teniendo grandes marcas de moda en España recurramos a una marca rusa con un estilo que choca con el concepto español de moda en formas, colores y composición. Y ha sido  tema de controversia en todos los medios de comunicación el tema de la equipación española.
Pues bien, creo que el problema más allá de moda o no moda ha sido la palabra “recurrir”, ya que se culpa al COE, por haber elegido esta marca, y no ha sido así ni mucho menos, sino que la marca nos ha elegido a nosotros. Y nos ha elegido con una idea clara, darse a conocer, dentro de España, y lo que es más importante en los JJ.OO, es decir, que se conozca en todo el mundo. Bosco  es una empresa rusa que lleva trabajando desde el año 2001, y en su proceso de internacionalización ha aprovechado unos JJ.OO y Londres para dar el gran salto, y puedo asegurar que lo ha conseguido.
¿ cuál ha sido su estrategia?
Lo primero que debía hacer Bosco Sport es negociar con los países que pudieran vestir su marca, y su negociación estaba basada en un simple product placement, y es eso lo que no han visto las empresas españolas. Una negociación basada en la donación de toda la ropa olímpica de forma gratuita a todos los deportistas, deportistas que por otro lado van a llenar gradas para animar a otras disciplinas olímpicas y a los compañeros, y además van a visitar Londres antes durante y después de su actuación olímpica. Por ello y porque tienen poco tiempo para darse a conocer, el diseño era tan extravagante, y ha sido una estrategia de la que ha sido totalmente consciente el fundador de  Bosco di Ciliegi, empresa a la que pertenece Bosco Sport
 
“Spanish people will be at the cash tills to buy our clothes,” Mikhail Kusnirovich told Bloomberg News. “I understand that for some Spanish fans they are unusual designs, but we have to be recognized very fast — you only have a few seconds on TV.”
De forma colateral  en periódicos como el País ha sido tema de discusión durante varios días, y deportistas de todas las disciplinas lo han comentado en su twitter o red social de turno.
Lo segundo que ha hecho Bosco es tener preparado un colchón a las críticas que les pudieran llegar, y fidelizar además  a los clientes claves en este momento, y que no han sido otros que las autoridades deportivas y políticas de turno en Londres, para ello Bosco tenía preparado una sede en forma de hotel de lujo, al cual llamaba “Bosco club”, en Trafalgar square,  y que en la puerta del mismo tenía coches de alto nivel y con acreditación para los JJ.OO,  y por supuesto con el logo  de Bosco. La retención proactiva en este caso ha sido de libro.
Lo tercero que ha hecho ha sido abrir una tienda en Picadilly street, y cerca de Trafalgar Square, con unas grandes cristaleras, amplísima, y con tres productos claves, Ucrania, Rusia y España, nada más, sólo las equipaciones olímpicas de estos tres países, que hacían de la tienda una lugar de gran colorido, y que llamaba la atención nada más pasar por ella. De esta manera han abierto por primera vez en Londres, ( en U.K ya tenían tienda), y han abierto en el tiempo lugar y forma perfecta.
Fueras donde fueras, Olimpic Park, Oxford street, Hyde Park, o Harrods, siempre te encontrabas con gente, autobuses o taxis que llevaban la marca Bosco a sus espaldas, puede que Nike estuviera haciendo la misma política, pero gracias a su diseño, daba la sensación que Londres estaba repleto de Bosco.
Sin duda lo han hecho genial en todos los sentidos, el cliente clave puede o no puede ser España por su diseño, pero eso es cuestión de ir cambiando según vayan abriendo mercado, lo que si debe ser una auténtica lección de posicionamiento de producto es su estrategia en “London 2012”, y no acaba aquí, adivinad ¿por qué el contrato con España dura hasta los juegos de Brasil?. Sudamérica será sin duda su próximo objetivo, y que mejor que unos Juegos para dar a conocer una marca deportiva.