Hace unos meses que ya me certifiqué como facilitador Lego Serious Play, una metodología que realmente estoy utilizando en mis empresas clientes y que considero clave sobre todo como una aceleradora  a la hora de indentificar los problemas del modelo de negocio y trabajarlo además desde un punto de vista de lo que puede suceder en el futuro cercano y no tan cercano dentro de las empresas. Quizás lo que más agradezco a la certificación no sólo sea la metodología sino que además la conseguí con Lucio Margulis como trainer. Hay sólo cinco trainers en el mundo, pero Lucio creo que me ha transmitido una didáctica del método muy interesante. El método es difícil de creer en las primeras etapas de trabajo pero una vez pasan tres horas más menos de trabajo es sin duda una de las herramientas más brutales que conozco como estratega de empresas. La metodología desarrollada en el MIT consigue no sólo plasmar todos los agentes internos y externos de tu empresa sino que los conecta de tal manera que a simple vista puedes ver que sucede y que es probable que suceda en un futuro con tu empresa.

Pero veo en ella un punto que creo necesario e importante después de siete workshops de Lego Serious Play de trabajo con distintas empresas  y ese punto es la toma de decisiones. Creo muy necesario si estamos trabajando con esta metodología que el facilitador tenga también la posición de estratega y orientar muy mucho en la fase final cuáles deben ser o por lo menos ponerlos encima de la mesa para que así creemos un trabajo basado en unos objetivos. El famoso PLAN-DO  de la metodología LSP es clave en la temporalidad de la estrategia, pero la toma de decisiones debe trabajarse muy mucho desde el consenso. Hasta que punto la toma de decisiones de un estratega son coherentes o son intuídas es difícil de averiguar. En los ya casi trece años que llevo trabajando en el mundo de la consultoría estratégica puedo sentenciar que la toma de decisiones estratégicas pueden estar menos o más apoyadas en herramientas y estudios, pero hay un punto importante de ideas e intuición que sale fuera del proceso. Quizás las experiencias y la unión de puntos de vigilancia con otras empresas ayuden a ello, pero el valor añadido de que trabaje contigo un buen estratega con buenas ideas es clave en todos  estos procesos.

Hay un libro que muchos de vosotros conocéis llamado Small Data en la que su autor Martin Linsdtrom basa su estrategias de trabajo en la observación de las pequeñas cosas y detalles como clave para ver tendencias de mercado o posibles necesidades de la sociedad. Para mí es importantísimo esta idea, y así lo expliqué hace poco en una charla que impartí en el Centro de innovación del BBVA  dónde se presentaba una herramienta para el trabajo del Big Data. Lo que defendí es lo mismo que defiendo aquí, que por mucho Big Data que tengamos y analicemos, necesitamos una cabeza o varias cabezas pensantes, que den forma no al análisis de datos sino a qué acciones son las que debemos hacer una vez obtengamos ese análisis. Google Analitycs por ejemplo es una herramienta genial como otras tantas, nombro esta porque quizás sea la más popular, ¿pero por qué luego no la tomamos tanto en cuenta si nos da datos de todo tipo?, la respuesta es creo bien sencilla, y es porque hace falta normalmente alguien que cierre el ciclo de trabajo con acciones de venta, retención o marketing o compras o lo que consideres de forma que haya resultados convergentes de esas acciones. Quién mide las decisiones emocionales de los comportamientos de las personas, quién mide o cómo se mide la influencia de los agentes controlables o no de un negocio. Quién pudo controlar una crisis mundial o la victoria del Brexit o Trump, nadie. Hasta Google reconoce que es la gran pieza del puzzle que le queda por encajar y no será porque no tiene datos, pero ni Machine Learning, ni Big Data ni herramientas de estrategias desarrolladas en las mejores universidades, los comportamientos de las personas pueden ser medidos y analizados, pero las acciones que se hagan con ellos, por un lado no garantizan conversión y por otro no son repetitivas, incluso generando conversión no son repetitivas y si lo son, pueden ser similares pero no idénticas.

Lego Serious Play es como digo una herramienta clave pero que necesita de esa intuición, es posible que se acerque más a esa intuición porque trabaja muy bien el valor de las pequeñas cosas de forma tridimensional y añadiendo el poder de las manos, pero sin duda debe haber un estratega con experiencia por detrás si es el caso de que se trabaje la estrategia de la empresa.

 

Compártelo!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someone